Menospreciando reporteros que informan en español
Cuando Liliana Soto comenzó su carrera de periodismo con Univision, pensó que su única opción era trabajar en español. Recientemente en un evento de la Cámara de Comercio de Arizona Hispana, Soto compartió con la audiencia que una profesora de la universidad a quien ella admiraba le había aconsejado que sería mejor que se limitara a informar en español dado su acento.
“Después de esa charla, me volví muy consciente de mi voz", dijo.
La duda que se le impuso sobre sus propias habilidades permaneció con ella, incluso después de ganar varios Emmys por sus informes de investigación. Además, considerando la cantidad de trabajo que había hecho su compensación no era adecuada. “Los periodistas que trabajan en noticieros en español ganan muchísimo menos que los que trabajan las noticias en inglés", Soto dijo en su discurso en el evento de la cámara de comercio “El poder de la moneda” el 3 de marzo.
Recientes investigaciones lo confirma. En un estudio realizado por Fundamedios, con el apoyo del Instituto de Periodismo Donald W. Reynolds, la organización entrevistó a 115 periodistas y analizó los estudios de pago de varias salas de prensa. “El reclamo más común era sobre las diferencias en sus condiciones de trabajo o contratos. Los periodistas latinos desempeñan el mismo trabajo que sus compañeros blancos con menos recursos, y menos paga", encontró el estudio.
Dagmar Thiel, CEO de Fundamedios, una organización que trabaja en América Latina y Estados Unidos para promover la libertad de expresión, explicó cómo algunas corporaciones racionalizan los salarios más bajos. Por ejemplo, dice Thiel, “las personas que trabajan para Telemundo saben perfectamente bien que se les paga menos que a sus compañeros de NBC. Normalmente lo que la gerencia les dice es que Telemundo atrae menos publicidad o que el anuncio que se coloca en Telemundo vale menos que en NBC, por consiguiente se les paga de acuerdo con el canal en el que están trabajando”.
Si NBCUniversal, dueño de Telemundo y de NBC, se comprometiera a la igualdad salarial, encontrarían alguna forma de sumar sus ingresos y pagar a sus reporteros por igual, dijo Thiel.
Los problemas de inequidad de pago no son exclusivos de los noticieros de televisión. El One Herald Guild, que representa al Miami Herald y su homólogo en español El Nuevo Herald, está tratando de negociar con McClatchy Company, los dueños de los periódicos, para solucionar las inequidades de los salarios que han existido desde hace tiempo.
“En Miami, creo que es tan obvio lo valioso que es el periodismo en español que nadie cuestiona su importancia y profesionalidad”, dijo Joey Flechas, copresidente de One Herald Guild. “Lamentablemente esas solo son palabras y las palabras no pagan las facturas. La administración y la compañía pueden expresar ese tipo de sentimiento, pero debe manifestarse en compensación”.
Desde que se organizó en 2019, el gremio ha tenido ciertos logros fundamentales, incluido estableciendo una base salarial y un aumento porcentual, dijo Flechas. Aún así, después de dos años de negociaciones, McClatchy todavía no ha propuesto un contrato que aborde de manera significativa las desigualdades salariales, dijo Flechas.
Desde que Flechas comenzó en el Herald, ha visto a las dos redacciones unirse, rompiendo barreras y trabajando de una manera más colaborativa, traduciendo historias entre inglés y español. “Una parte clave para reforzar esa unidad es pagarle a la gente de una manera equitativa”, dijo Flechas. "Eso tiene que ser parte de la ecuación".
Para Soto y tantos otros, el alza de salario ha sido insubstancial en comparación con la carga de trabajo. En Univision, Soto dijo en una entrevista con IDAR/E que ganaba $40,000 al año como periodista de medios de comunicación, donde presentaba los fines de semana, hacía todos sus reportajes y ediciones sin un fotógrafo y, a veces, producía el noticiero de los domingos por la noche. Una periodista que hiciera todo esto en una emisora en inglés ganaría alrededor de $70,000, dijo Soto.
Entonces, cuando su contrato de dos años estaba a punto de expirar y le ofrecieron renovarlo, Soto se sorprendió al ver que no venía con un alza de salario. Cuando pidió un aumento de $20,000, dijo que su jefe respondió “‘Bueno, Lily, esto no es Fox10’”, refiriéndose a la estación local en Phoenix.
Aunque su jefe aludió a la supuesta escasez de recursos, Soto descubrió más tarde que a un compañero de trabajo le ofrecieron un aumento de $5,000 con la renovación de su contrato. Esto fortaleció su determinación de no ceder a firmar un contrato sin un aumento.
Después de que la red se negó a darle un aumento, “ni siquiera un centavo más”, Soto dejó el trabajo.
La pasto/hierba no es necesariamente más verde del otro
Pasar a trabajar de un noticiero en español a uno en inglés no elimina las desigualdades salariales para las latinas. Y esa movida es una batalla cuesta arriba.
Nora López, presidenta de la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos, dice que la asociación ha escuchado de sus miembros que la experiencia como reporteras en las salas de redacción en español no se toma en cuenta. “Eso incluye a las periodistas de investigación quienes nos comentan que los reclutadores ni siquiera se molestan en leer sus portafolios y, honestamente, ni siquiera lo consideran válido si no es en inglés”, dijo López.
Sobre las inequidades salariales, el estudio de Fundamedios, después de examinar varios informes sobre las salas de redacción, incluso los de Los Angeles Times y el Washington Post, encontró que estas revisiones no son muy transparentes en sus desgloses raciales/étnicos. Pero en la mayoría de estos estudios encontraron diferencias de pago significativas, entre las mujeres y trabajadores de color que ganan menos y los hombres blancos que ganan más.
Según el informe de Fundamedios, el estudio de 2019 del Washington Post, que ofreció el desglose racial más transparente, encontró que en promedio una latina gana $30,000 menos al año que un hombre blanco.
Fundamedios también ha publicado un conjunto de herramientas y recomendaciones sobre la brecha salarial para crear conciencia sobre el tema.
Aún así, mientras que la concienciación entre aquellos impactados directamente por el racismo structural, el sexismo y la discriminación de acento es crítica, no es la solución fundamental para cerrar esta brecha.
“Tiene que haber un cambio en la administración. Los gerentes y las personas en el liderazgo necesitan defender a sus periodistas”
“Tiene que haber un cambio en la administración. Los gerentes y las personas en el liderazgo necesitan defender a sus periodistas y su valor al negociar salarios”, dijo Thiel, enfatizando que el peso para lidiar con estos problemas no debe caer sobre las latinas sino sobre las salas de redacción que tienen que transformarse.
Soto aprendió que trabajar más allá de lo requerido no le garantizara un salario adecuado. En 2019, tomó un trabajo en ABC15 en Phoenix como productora especializada, ayudando con la logística en unidades de investigación. Ella ganó más dinero allí que cuando informaba en el noticiero en español.
Al cabo de un año, ella fue promovida a reportera de investigación al aire. Esto fue durante la pandemia. Al ver que varios periodistas perdieron sus trabajos porque la financiación era escasa, no pidió un aumento o un cambio en su contrato con la promoción.
“Tenía miedo y no pregunté. Pues ya sabes, creo que también es parte de nuestra cultura, que los latinos tememos pedir que nos paguen más”, dijo Soto. “Así que no pregunté. Y recuerdo haber pensado, si pregunto si me van a pagar más, van a decir: ‘Bueno, olvídate’ y luego voy a echar a perder esa oportunidad”.
Ella aprovechó la promoción e hizo lo que siempre había hecho—trabajó extra. Soto se ofreció a traducir sus historias al español porque estaban fuertemente enfocadas en las comunidades latinas y quería que ellas le llegaran a latinos que principalmente hablan español. La estación creó un sitio web en español dentro de ABC15, llamado “Estamos Contigo” que sigue activo, con anuncios montados y donde aparece la última historia de Soto fechada el 17 de diciembre de 2021.
Soto cuenta que volvió a trabajar a menudo sin fotógrafo, editó el 95 por ciento de sus propios artículos e incluso ayudó a sus colegas a editar los de ellos. También ganó un Rocky Mountain Emmy por un informe de investigación, el primer premio por un trabajo bilingüe para esta estación en inglés.
“Hice todo eso pensando, ya sabes, va a haber un punto en que se darán cuenta lo valiosa que soy”, dijo, “estoy ayudando a este noticiero a acceder un demográfico que toda estación de noticias en inglés quiere”.
A pesar de todo el trabajo de Soto, la oferta para un aumento nunca llegó. Actualmente es la subdirectora de periodismo bilingüe en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Arizona.
“Una cosa que necesitamos hacer para alentar a los reporteros jóvenes, periodistas que recién están ingresando a la profesión, es hacerles entender que no deben tener miedo de negociar y hablar sobre las habilidades que aportan”, dijo López. “Ser bilingüe representa un valor adicional específico y debe ser tratado como tal y ser compensado como tal”.
Thiel enfatizó la importancia de tener latinos en posición de tomar decisiones en las organizaciones de noticias.
“Los latinos que llegan a posiciones de liderazgo tienen la responsabilidad de buscar a otros y es por eso mismo que la representación es importante”, dijo Thiel. “La falta de representación de latinos, asiáticos, afroamericanos e indígenas y las dificultades que tienen para acceder a posiciones de liderazgo también son muy importantes”, dijo Thiel. “Si tienes más diversidad de personas en el liderazgo, probablemente podrás tener más equidad”.
Traducción por Juana Ponce de León.
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