Latinas desaparecidas no se ven ni en las estadísticas
Después que Reina Carolina Morales Rojas desapareció a finales de noviembre de 2022, su desaparición atrajo poca atención más allá de los medios locales. La mujer salvadoreña de 41 años fue vista por última vez saliendo de la residencia de una amiga en Somerville, Massachusetts, a cinco millas de su casa. Desde entonces, no se ha vuelto a saber de ella.
Reina había emigrado a East Boston a principios de ese año, con la esperanza de brindar más apoyo a sus dos hijos en su país de origen. Después de no responder a las llamadas telefónicas, la hermana de Reina se puso en contacto con el propietario donde Reina arrendaba el cual presentó una denuncia ante el Departamento de Policía de Boston (DPB) el 28 de noviembre, dos días después de que ella fue vista por última vez. Sin embargo, el DPB no notificó al público sobre este caso hasta el 12 de enero de 2023, seis semanas después, lo que generó fuertes críticas de líderes y grupos locales.
Reina es una de las miles de latinas que desaparecen cada año, una situación que se hace aún más peligrosa porque la policía y los medios de comunicación a menudo no responden con la urgencia necesaria.
“Las primeras 24 a 48 horas son críticas para encontrar a una persona desaparecida porque la gente puede reportar si de hecho han visto algo pertinente. Pero si se deja pasar mucho tiempo, los recuerdos se vuelven menos claros y se olvidan las cosas”, dijo Carol Liebler, profesora de comunicaciones en la Universidad de Syracuse. Su investigación se centra en el trato de los casos de las mujeres desaparecidas por parte de los medios de comunicación.
Una herramienta de comparación desarrollada por Columbia Journalism Review demuestra que cuando una mujer blanca en sus 40 años desaparece en Massachusetts, hay al menos 23 notas que se publican al respecto. Para las latinas o mujeres de color solo se ven ocho artículos. La periodista Gwen Ifill , fallecida, acuñó el término “síndrome de la mujer blanca desaparecida” para describir el enfoque de los medios de comunicación en las mujeres blancas desaparecidas y el pasar por alto a las mujeres negras y morenas.
Este trato, escribió Liebler, “refleja la ideología dominante de la supremacía blanca”. Esto resulta en noticias que “a menudo se informan dentro de un marco racial blanco que reafirma la noción de superioridad blanca. Como resultado, privilegiamos la desaparición de un individuo blanco mientras que las personas de color son discriminadas, marginadas y simbólicamente aniquiladas”.
“El FBI dice que no ha modificado sus pautas para tomar en cuenta la carencia de información sobre las latinas desaparecidas”
El marcar la etnicidad es "opcional"
Un informe nacional de la PBS News Hour de 2023 reveló cómo la situación de las latinas se perjudica por una disparidad alarmante en la recopilación de datos. La investigación demuestra que no existe un conteo exacto de las latinas que están desaparecidas en los Estados Unidos.
En una conversación con PBS, Danielle Slakoff, criminóloga de la Universidad Estatal de California en Sacramento, señaló que parte del problema se debe a que tantas bases de datos de la justicia penal agrupan a individuos latinos con los blancos.
En 2022, de las 271.495 mujeres desaparecidas supuestamente 21.759 eran latinas. Sin embargo, ese número podría ser engañoso no sólo por la manera que a veces se clasifica erróneamente a las latinas, sino también porque en los formularios la opción de identificar el origen étnico se completó en menos del 20% de los casos.
El equipo de PBS sacaron a la luz que las latinas no están cuantificadas en los datos estatales o federales porque marcar el origen étnico en el caso de personas desaparecidas es opcional y puede variar de un estado a otro. Esta falta de datos a nivel local se repite en las bases de datos federales. El FBI dice que no ha modificado sus pautas para tomar en cuenta la carencia de información sobre las latinas desaparecidas.
“La opción de marcar la etnicidad que se utiliza para identificar si la persona desaparecida es hispana o latina es opcional en el NCIC (Centro Nacional de Información sobre el Crimen)”, explicó el FBI en un comunicado. “Si la información está disponible como parte del informe de la persona desaparecida, debe ingresarse en el NCIC”.
Al no identificar el origen étnico, tanto las agencias locales como las nacionales están creando grandes vacíos en los datos cuando se trata de personas desaparecidas, igual de cómo los latinos en general experimentan el sistema de justicia penal. “Simplemente los datos se vuelven realmente confusos", dijo Liebler. “Esto significa que no tenemos una información crítica sobre la persona desaparecida que tal vez pueda ayudar”.
En el informe de 2023 'Exploración de la representación latina en los sistemas de justicia penal locales', un equipo de investigadores de la Universidad de California en Irvine encontró que la raza o el origen étnico de una persona suele ser determinada simplemente por un oficial de la policía.
El hecho que el identificar la raza y el origen étnico depende del punto de vista de un individuo de la policía es una situación que se empeora dado el uso de formularios y categorías que no reflejan el amplio espectro de identidades que se incluyen bajo el término “latine”, incluyendo afrodescendientes latines y personas de grupos indígenas que pueden rechazar ese término genérico de origen europeo.
Adoptar otras prácticas federales para recolectar datos como el cuestionario del Censo de EE. UU. no es necesariamente la solución. Por ejemplo, el anuncio del Censo de que combinaría la raza y el origen étnico en una sola pregunta da lugar a la preocupación que puede subestimar las afrolatines. La profesora Zaire Dinzey-Flores, en un ensayo para el Black Latinas Know Collective, enfatiza que los científicos sociales con experiencia en el tema de la identidad racial y étnica entre los latines deben participar en el diseño de las encuestas.
Esto es fundamental, según la profesora Nancy Rodríguez y la coautora Rebecca Tublitz en el informe de UC Irvine. Sin una medición completa y precisa de la raza y el origen étnico de latines, los responsables políticos y los profesionales de la justicia penal no pueden determinar dónde hay disparidades que deberían abordar.
El Proyecto de Base de Datos La Raza ofrece un cuadro instantáneo de la invisibilidad o clasificación errónea de los latines. A través de un esfuerzo colaborativo de voluntarios, los investigadores de La Raza identificaron 90% de las 9,000 personas que aparecían con la raza/etnía desconocida en los registros policiales. La mayoría fueron reclasificados como latines, informó Roberto Camacho en Palabra.
La policía de Boston modifica su proceso para reportar las personas desaparecidas
Desde que se informó sobre su desaparición, el cartel del FBI de Reina ahora tiene su “raza”, más bien etnía, identificada como “hispana”.
Albert, de Abogados por los derechos civiles (Lawyer for Civil Rights), reportó que el Departamento de Policía de Boston actualizó su política sobre casos de personas desaparecidas (Regla 317) por primera vez desde 1992. El año pasado, el departamento realizó cambios exigiendo notificaciones internas adicionales para mejorar la comunicación, alertas a más organizaciones externas y simplificó la comunicación con el NCIC. La nueva política también solicita un informe más detallado, que incluye si la persona desaparecida hablaba un idioma distinto al inglés.
El departamento de policía declaró a IDAR/E que su formulario de personas desaparecidas ahora es “más fácil de utilizar y más efectivo. Agregamos una lista de verificación de pasos a completar y agregamos el origen étnico”, compartió Mariellen Burns, jefa de comunicaciones del Departamento de Policía de Boston, por correo electrónico. “Esto no es un mandato del estado, sin embargo, es algo que queríamos capturar respecto a los niños y adultos que son reportados como desaparecidos”.
Albert indicó que pasos como estos podrían haber sido críticos cuando Reina desapareció. Si bien el DPB dice que continúa investigando su desaparición, no ha habido más actualizaciones o información disponible para el público sobre el caso.
No está claro si las implicaciones de la falta de incluir y reportar el origen étnico con precisión hayan provocado algún cambio en otras partes del país. Tampoco está claro si algún líder, más allá de los defensores e investigadores académicos, está impulsando un esfuerzo para cambiar esta situación.
Hubo que exigir acción de la policía
Lucy Pineda, la fundadora de Latinos Unidos en Massachusetts (LUMA), una organización sin fines de lucro, dice que su prioridad siempre ha sido apoyar a las comunidades inmigrantes del estado. La organización lucha por los derechos y la justicia de los recién llegados a Boston proporcionando recursos y programas. Según la Encuesta de la Comunidad Estadounidense (American Community Survey) de 2021, aproximadamente el 14.4% de la población en Massachusetts es latina.
Tan pronto que corrió la voz de la desaparición de Reina entre la comunidad latina en East Boston y el área vecina de Somerville, Pineda y otros tomaron medidas, empezando con la difusión de comunicados de prensa. "Exigimos reuniones con ellos [la policía] o con nuestras marchas y vigilias pacíficas frente a la estación de policía”.
Grupos comunitarios como LUMA y Vecinos Unidos por un Mejor East Boston (NUBE), presionaron al departamento de policía exigiendo respuestas. Pineda notó la falta de comunicación interna del Departamento de Policía de Boston, lo que creó confusión tanto para la investigación como para los miembros de la comunidad.
“Cada uno se desentendía del asunto. Los detectives y los jefes no se ponían de acuerdo. Cuando fuimos y llamamos al detective, el detective nos dio cierta información. Llamamos al jefe y nos dio información diferente”, dijo Pineda. “Nunca les importó.”
En marzo de 2023, el Ayuntamiento de Boston adoptó una resolución que presentó la concejal Julia Mejía pidiendo igualdad de trato para todos los casos de mujeres desaparecidas en la ciudad de Boston. La resolución establece que “la protección policial debe brindarse por igual a todos los residentes independientemente de su raza, clase, origen nacional o género”.
Una respuesta rápida es necesaria cuando latines desaparecen junto con datos completos. Estos son especialmente urgentes para las mujeres que huyen de la violencia, dicen los defensores. Pineda cree que para abordar mejor estos casos en el futuro, las autoridades deben estar capacitadas para comprender la diversidad de sus comunidades. Albert también ve una mayor necesidad de apoyar a las mujeres inmigrantes en East Boston.
“Muchas de las mujeres latine que vienen a Boston o a Estados Unidos frecuentemente están huyendo de la violencia: violencia contra las mujeres, violencia de género, y luego también experimentan violencia en su camino hacia los Estados Unidos”, dijo Albert. “Entonces, estar aquí donde creen que debería ser un refugio seguro y luego desaparecer fue realmente preocupante e inquietante para la comunidad”.
Aunque organizaciones como LUMA y NUBE están haciendo todo lo posible para ayudar, quieren ver que las autoridades se responsabilicen más, ya sea con dar acceso y apoyo lingüístico en la estación de policía o guiando a los residentes y grupos a través de sus protocolos. Tanto las organizaciones como la gente de East Boston exigen la acción que se necesita.
“Estamos decepcionados. No hay transparencia, no hay justicia, no hay igualdad. Queremos que las autoridades sean más responsables con su trabajo”, dijo Pineda.
Traducido por Juana Ponce de León.
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