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Latinas no están esperando por la transformación de salas de redacción dominados por blancos

New york times newspaper press room 1942 reporter preview

Las latinas que aspiran ser periodistas de por vida y ascender a posiciones de toma de decisiones se enfrentan a una batalla cuesta arriba. Las cifras de las salas de redacción en inglés estadounidenses lo demuestra —las latinas representan solo el 1,76 por ciento de todos los líderes de redacción— al igual que el rechazo que los periodistas de color experimentan.

Las reporteras de color a menudo abandonan la industria de los medios de comunicación porque no encuentran apoyo para avanzar, están cansadas ​​de ser la única o una de las pocas voces que abogan por el cambio y las historias que importan, y tienen que luchar contra la desigualdad salarial y las microagresiones.

Durante décadas, la falla por parte de las salas de redacción para retener a las latinas y, en general a las personas de color, se ha estudiado y citado repetidamente como un problema persistente. Sin embargo, el problema se ha abordado con iniciativas de diversidad y capacitación en lugar de efectuar una reforma estructural a la que se han resistido muchos ejecutivos y propietarios blancos.

Tweetabout NYT Elizabeth Mendez Berry

Mientras que el ajuste en el periodismo que se ha estado dando en las redes sociales y las salas de redacción ha permitido la difusión de, e incluso han sido las consecuencias para, prácticas racistas y sexistas, periodistas como Andrea González-Ramírez siguen preocupadas por poder lograr una carrera duradera.

Es por esto que González-Ramírez, periodista de Medium’s Gen, presentó el mes pasado Latinas in Journalism Mentorship Program un servicio digital gratuito que permite a las latinas reservar directamente una asesoría con una profesional con experiencia.

Nosotras “…queríamos crear esta red de mentoras porque queremos que mujeres se queden dentro la industria ya que nuestras voces son importantes, nuestras historias son importantes y nuestros informes son importantes”, dijo González-Ramírez, quien denunciό a Refinery29 por su trato de reporteras de color. “Pero también sé que las personas que dejan la industria tienen buenas razones para hacerlo y no puedo culparlas. Lo entiendo".

La tutoría y el apoyo entre compañeras tienen una larga historia, con grupos formales e informales como Las Comadres y LIPS (Latinas in Power) que sirven como un refugio de la experiencia demasiado familiar de "ser la única latina en la sala".

Rossana Rosado, la visionaria detrás de LIPS, explicó que después de que Manuel De Dios Unanue, su excolega e incansable periodista, fue asesinado por un cartel de drogas en 1993, muchos medios de comunicación en inglés asignaron al único o los pocos reporteros latinos que tenían para cubrir la historia. “Cuando mataron a Manuel, todas las salas de redacción acudieron a los latinoas para que reportaran esta historia 'latina' porque no la veían como un periodista asesinado, la veían como un latino asesinado”, dijo Rosado.

Sobre las periodistas que estaban emergiendo Rosado observó, "No las conocía ... y me di cuenta de que no teníamos nuestro círculo íntimo propio. Para mí, el bombillazo fue reconocer que tenía que crear mi propio grupo de compañeras porque no era algo que iba a suceder orgánicamente con ellas trabajando en diferentes organizaciones de noticias y, en muchos sentidos, organizaciones de noticias competidoras".

Rosado, junto con la entonces reportera de NPR María Hinojosa, invitaron a las latinas que trabajaban mayormente en medios de comunicación tanto en inglés como en español en Nueva York a encontrarse en el Centro Cultural Caribeño.

Desde esa reunión en enero de 1993, LIPS sigue unida. Las "Lipsters" son ejecutivas veteranas, algunas en periodismo como Hinojosa, que estableció Futuro Media su propia organización sin fines de lucro, mientras que otras están en el gobierno, como Rosado que se desempeña como secretaria de estado de Nueva York.

“Aprendimos a usar nuestra energía colectiva para empujar a estas salas de redacción a cubrir historias importante”
Rossana Rosado, ex gerente general de El Diario/La Prensa

Enfrentando los desafíos que las latinas siguen encontrando, las LIPsters buscaron asesoría, desde cómo lograr ser asignadas a un tema de noticias prestigioso, hasta cómo trabajar dentro una estructura de redacción dominada por hombres y blancos. “Aprendimos a usar nuestra energía colectiva para empujar a estas salas de redacción a cubrir historias importantes”, dijo Rosado.

En 2006, una de estas historias importantes fue la crisis nacional de las niñas latinas que contaban con las tasas más altas de intento de suicidio. Elaine Rivera, una LIPster, había propuesto la historia a al menos tres organizaciones que la rechazaron, según recordó Rosado. El Diario/La Prensa, con Rosado a la cabeza, contrató a Rivera y publicó en primer plano la serie bilingüe sobre esta crisis, así como editoriales que lograron presionaron al gobierno de la ciudad de Nueva York para financiar el programa de salud Life is Precious. "Fue una historia que realmente nació con LIPS", dijo Rosado. Luego otros medios comenzaron a cubrir esta crisis.

Las latinas han llegado al poder reuniéndose entre sí, montando una defensa colectiva, aprovechando los roles de liderazgo y tomando el control de los medios de producción, como lo hizo Hinojosa.

“Debería haber un punto en el que las latinas no deberían ser luchadoras. Pero la verdad es que tenemos que ser guerreras”
María Hinojosa. periodista y autora de Once I Was You

Pero en gran parte el empuje para esta acción tan necesaria le corresponde a los propietarios y líderes blancos de los medios de comunicación.

“Espero que cada líder de redacción refleje sobre su responsabilidad del por qué estamos aquí, dijo Hinojosa. Ëstamos en esta situación “porque la estructura de la industria no ha cambiado". Explicó que los editores blancos históricamente han hecho de los periodistas de color un problema y han logrado no adueñarse de la pobreza de su cobertura y su refuerzo del racismo.

“En los medios de comunicación, cuando las latinas exigimos más de los editores blancos, tanto hombres como mujeres tienden a tomarlo como algo personal. Lo que no entienden es que estas demandas en realidad están exigiendo estándares éticos más profesionales y elevados del periodismo. Son ellos los que lo tornan político.”

“Cuando vemos que los medios de comunicación no nos caracterizan correctamente … o que empoderan narrativas de odio que salen de la Casa Blanca, eso no es buen periodismo. Deberían avergonzarse de sí mismos”.

Lo que ha cambiado, dice Hinojosa, es que más periodistas están montando plataformas de noticias independientes. Un ejemplo reciente es la plataforma 9 millones, lanzada por Camille Padilla Dalmau para reportar sobre como los puertorriqueños están solucionando los problemas de la isla.

En cuanto a las periodistas latinas emergentes, Hinojosa les aconseja admitir que son periodistas en su esencia. “Ellas forman parte de una larga trayectoria de periodistas de color y periodistas de conciencia, como Ida B. Wells y Jovita Idár. El periodismo no es propiedad de los hombres blancos".

Esto también significa que, al igual que Wells e Idár, las periodistas latinas, junto con otras mujeres de color, se ven obligadas a tomar el manto del trabajo contra el racismo y el sexismo. “Debería haber un punto en el que las latinas no deberían ser luchadoras”, dijo Hinojosa. “Pero la verdad es que tenemos que ser guerreras”.

Traducido por Juana Ponce de Leόn.



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Contributor
Erica González Martínez
Vice chair, Women's Media Center; Founding Editor - WMC IDAR/E; Director - Power For Puerto Rico
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